BRIGADAS PARA NIÑOS:

Se ofrecen servicios de laboratorio y programas de brigadeo con el consentimiento e involucrando a los padres de familia para apoyar a niños y adolescentes para la detección de anemias, obesidad infantil, sospecha de leucemias, así como estudios de laboratorio en general para apoyo de los niños.

Los análisis de sangre son las primeras pruebas que se realizan para detectar una leucemia. Por lo general, las muestras de sangre se toman de una vena en el brazo, aunque en infantes y niños de corta edad, se pueden tomar de otras venas. Las pruebas que se hacen con estas muestras generalmente son cuentas sanguíneas y frotis de sangre. Se hace un hemograma completo o recuento sanguíneo total (complete blood count, CBC) para determinar el número de células sanguíneas de cada tipo presente en sangre. Un frotis sanguíneo consiste en el esparcimiento de una pequeña muestra de sangre en un portaobjetos de vidrio y la observación de ésta con un microscopio. Los números anormales de células sanguíneas y los cambios en la manera en que estas células lucen pueden hacer que el médico sospeche la presencia de una leucemia.

 

“De cada 10 niños que llegan a padecer algún tipo de leucemia, siete se curan por detección temprana”

celulas

“La leucemia lleva a un aumento incontrolable de la cantidad de glóbulos blancos.”

La mayoría de los niños con leucemia tendrán demasiados glóbulos blancos y no suficientes glóbulos rojos ni suficientes plaquetas. Muchos de los glóbulos blancos de la sangre serán blastos, un tipo de células primitivas que normalmente se encuentra sólo en la médula ósea. Aunque estos hallazgos pueden hacer que un médico sospeche que un niño tiene leucemia, la presencia de la enfermedad, generalmente no se puede diagnosticar con certeza sin observar una muestra de células de la médula ósea que será solicitada por su médico y practicada en un Hospital.